Saúl Rivas-Rivas
El revolucionario(a) verdadero(a), -como siempre lo recordaron el Che Guevara, Hugo Chávez, César Rengifo, Aquiles Nazoa y el poeta Walt Whitman-, nunca pierde el gusto para amar y por el amor en su plenitud, sentido del buen humor y de la risa, canto de trabajo y danza, magia y azufre para el Buen Vivir, expresado en la filosofía ancestral y contemporánea de nuestra indianidad americana. Recibimos hoy –en la nueva era del Pachacuti- un llamado cósmico a beber primero de nuestras propias fuentes para no despreciar tampoco la fraternidad intercultural y humana, en todo el esplendor y el entramado de la vida, que nos enseña y ofrece la Madre Naturaleza, junto al desafío político y social del momento histórico actual. Sigue leyendo









La apuesta militar de la oligarquía colombiana